martes, 15 de diciembre de 2009

Foto: la cárcel de Thompson, en Illinois, donde se trasladarán a los presos. (Foto: EFE)

El traslado de presos de Guantánamo levanta ampollas en el Congreso

Fuente: www.elmundo.es
15 de diciembre de 2009


Por Ricard González

La posibilidad de que haya presos de Guantánamo recluidos en territorio norteamericano levanta ampollas tanto entre republicanos, como entre demócratas, que han aprobado una legislación que permite sólo el traslado de los reos a los EEUU de forma temporal para ser juzgados, pero no su reclusión permanente. No obstante, algunos congresistas demócratas han apuntado que podrían alzar esa prohibición si la Casa Blanca les presenta un plan claro sobre dónde se reubicaría a los reos.

La administración Obama ya ha dado el paso adelante, haciendo público que el presidente ha ordenado al Gobierno estadounidense adquirir una prisión en Illinois para albergar a algunos de estos detenidos, según una carta de la administración dada a conocer el martes. En esta misiva, firmada por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el secretario de Defensa, Robert Gates, y dirigida al gobernador de Illinois, Pat Quinn, se deja claro que Obama no tienen intenciones de liberar a ninguno de los reclusos en Estados Unidos, informa Reuters.

La cárcel, situada en el noroeste de Illinois, es una prisión de máxima seguridad a unos 200 kilómetros al Oeste de Chicago. La prisión fue construida en 2001, y tuvo un coste de 120 millones de dólares para el estado de Illinois. Sin embargo, debido al alto coste de su mantenimiento, tan sólo una parte de la instalación acoge a presos.

Apoyo desde Illinois

Tanto el gobernador de Illinois, Patrick Quinn, como el senador Richard Durbin, uno de los pesos pesados de la Cámara Alta, donde representa Illinois, han apoyado la idea de trasladar los presos a la pequeña localidad de Thomson, pues crearán empleo en una zona deprimida económicamente por la crisis. Ambos son partidarios de vender el penal al gobierno federal, y que sea éste el que proporcione los fondos para las reformas que necesitará para albergar a los reos confinados en Guantánamo.

La decisión es un paso más en la ejecución de la emblemática promesa de Barack Obama de cerrar la cárcel situada en la isla de Cuba, realizada a las pocas horas de haber sido investido como presidente. La administración Obama ya ha reconocido que no podrá cumplir la promesa de clausurar la cárcel situada en Cuba antes del próximo 20 de enero.

Entre los obstáculos que se ha encontrado el gobierno, figura el escaso interés por parte de terceros países de acoger a presos que se considera que no son peligrosos, pero que no pueden ser retornados a su país, así como la actitud del Congreso.

Según las encuestas, una mayoría de norteamericanos se opone al cierre de la cárcel, que se convirtió a nivel internacional en el símbolo de los excesos de la «guerra contra el terrorismo» que lanzó el presidente Bush.

A través de esta política de hechos consumados, la decisión de Obama representa una presión al Congreso. De ahí que varios congresistas reaccionarán este martes de forma contundente: "El pueblo americano, y una mayoría bipartidista del Congreso ya ha rechazado traer terroristas a territorio norteamericano por una detención a largo plazo. La ley lo prohíbe», ha declarado el senador republicano Mitch McConnell.

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